ECOTURISMO COMUNITARIO TLAHUICA - San Juan Atzingo, Edo. de México
 
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ORGANIZACION


La comunidad de San Juan Atzingo (“N`do M`bí Nda”, Pequeño Manantial) en el Estado de México es una comunidad que debería formar parte de los ejemplos Nacionales de Desarrollo, a partir de una buena organización, deseo de cambiar y visión de futuro.

La comunidad indígena Tlahuica de San Juan Atzingo, cuenta todavía con un sistema de cargos tradicionales y una identidad particular, a pesar de estar rodeada de comunidades mestizas. La resistencia cultural de esta comunidad les ha permitido subsistir como un grupo con identidad propia en un país donde la clase dirigente, desde la conquista, se empeña en uniformar a todos los habitantes con los patrones culturales considerados como óptimos. Afortunadamente, la persistencia de la comunidad ha mostrado ser más hábil y digna que de algunas instituciones despreocupadas por preservar el bagaje cultural.
 
     
Las Santas Varas de Justicia y el Teponaztle son Instrumentos Rituales Tlahuicas que representan junto con su Lengua los principales símbolos de la identidad de la comunidad.
 
 


Una de las características más importantes de la comunidad es su organización cimentada en el liderazgo de sus autoridades agrarias y municipales, además de ser una de las pocas comunidades que aún conservan la estructura organizativa indígena. Testimonio de lo anterior es su participación activa en labores de conservación y protección al medio ambiente, en el Parque Nacional Lagunas de Zempoala, que van desde reforestación, pasando por el saneamiento forestal hasta la prevención y el combate a incendios forestales. Esa organización y compromiso les hizo acreedores a un premio nacional en materia forestal, lo que los convierte en una comunidad ejemplo en la región.

 

LENGUA
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La lengua Tlahuica forma parte de la familia lingüísticas Matlatzinca. La diferencia entre las lenguas Matlatzincas y Tlahuica viene de hace aproximadamente 1 500 años.
Según algunos expertos, esta es una de las lenguas que registra el menor número de hablantes de las originarias del Estado de México. El 90 % de los hablantes de lengua Tlahuica se concentran en San Juan Atzingo. Actualmente la población que no la habla, pero la entiende constituye el 50 % y la que la domina plenamente e incluso maneja la lengua ritual, representa solo el 3 % de la población, de ahí la importancia de rescate y fomento de esta lengua indígena.
 

SU RIQUEZA CULTURAL Y TRADICIONES
 
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El Estado de México es un lugar pluricultural en donde convergen cinco principales grupos étnicos. La permanencia de los pueblos indígenas se manifiesta en diversos aspectos culturales, considerando esto como la base de la identidad, la cual fortalece los lazos de unidad y es el factor que mantiene, reproduce y cohesiona a los pueblos.
   
Cada etnia tiene una manera propia de interpretar el mundo y así lo manifiesta, gozando del derecho a regirse bajo sus normas y costumbres.

Las costumbres y tradiciones de los pueblos indígenas no son homogéneas ni estáticas, constituyen elementos que las identifican y ponen de manifiesto la diversidad cultural, desde el mismo significado etimológico del nombre del grupo, lengua, vestido, rituales religiosos, la relación con la tierra, la familia y la organización social, hasta sus formas de organización. El origen histórico de cada uno de los cinco grupos étnicos es diferente; por lo tanto, su nombre y su cultura también serán distintos.
 
  Principales Festividades

- Festival del V Sol ( Mes de Marzo)
- Celebración del Día de Muertos (Mes de Noviembre)


El festival del V Sol se constituye en uno de los medios de participación y expresión para las comunidades indígenas, logrando que estas se integren en actividades culturales como la poesía, canto, pintura, tradición oral y danza entre otras.


Durante el festival las comunidades participan, primero en su lugar de origen, después al llevar su música, danza y herbolaria junto con otras actividades a las distintas comunidades; de esta forma se propicia un intercambio cultural que vincula a los grupos ayudando a la toma de conciencia de sus valores y al reconocimiento de más comunidades que a pesar de hablar otra lengua comparten tradiciones culturales comunes.
     
   
     
La celebración del Día de Muertos es fundamental para el sistema de cargos en San Juan Atzingo, donde el regreso de los muertos constituye un mito. Este rito según los expertos cohesión al reafirmar por medio de la creencia y la narración el carácter común de los conocimientos y valores del grupo. En esta comunidad los “pasados” regresan a supervisar el desarrollo de las actividades comunales, sosteniendo así la unidad en torno a los cargos y la colaboración entre los ámbitos religioso y político tradicionales.
Por medio de una ceremonia se monta una ofrenda comunal en honor a las autoridades civiles y religiosas que ya fallecieron. La ceremonia reviste un carácter ritual por el uso del Tlatol, a través de él se le habla a los difuntos no como a seres muertos, sino como a seres que están presentes en la celebración. Celebrar este rito en San Juan Atzingo es mantener las relaciones de lo sobrenatural y lo humano; como sobreviviente de la tradición mesoamericana. El Tlatolero al igual que el Tlatoani es el intermediario entre Dios, los muertos y el pueblo.
 
 
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FISIOGRAFÍA

La comunidad San Juan Atzingo se encuentra en una posición geográfica muy importante, enclavada entre tres cuencas hidrográficas bien definidas: la del valle de México; la del río Balsas y la del Río Lerma, dentro de los limites de la comunidad se encuentra una parte importante del Parque Nacional Lagunas de Zempoala decretado por el Gral. Lázaro Cárdenas el 30 de septiembre de 1936, posteriormente, por otro decreto presidencial se modifican sus linderos, el 21 de febrero de 1947, durante el gobierno del Lic. Miguel Alemán con motivo de la creación de la Unidad Industrial Forestal de Loreto y Peña Pobre, dedicada a la explotación forestal.
 
La región se encuentra en la parte meridional del Eje Volcánico Transversal (Galindo y Villa, 1946; Rzedowski, 1978). Goldman y Moore (1946) la incluyen dentro de la Provincia Biótica Volcánica Transversal, mientras que Fries (1960), dentro de la Provincia Fisiográfica Neovolcanica y Leopold (1965) en la cordillera Volcánica, ya recientemente Aguilar la ubica en la Altiplanicie Mexicana, en la Mesa Central o de Anahuac, como parte de la Provincia del Eje Neovolcánico, dentro de la Subprovincia lagos y Volcanes de Anáhuac.
 
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RELIEVE Y TOPOGRAFÍA

La topografía en general de la comunidad es muy accidentada, ya que esta bordeada y cruzada por pequeñas serranías de altitud superior a los 3000 msnm; altitudes de 2400 a 2800 msnm forman pequeñas depresiones o cuencas endorreicas profundas, donde se encuentran los Lagos de Zempoala, Compila y Tonatihua entre otros. Entre los 2800 y los 3500 msnm en dirección Norte-Sur la topografía presenta pendientes que van desde el 10% en las laderas suaves hasta el 80% en lo cerros como el Zempoala. Por último entre los 3500 y 4000 msnm en dirección Norte-Sur la topografía también es muy accidentada, desde las cumbres del Cerro Chalchihuites y el cerro Zempoala.
 
La configuración tan particular del terreno determina la formación frecuente de cañadas y barrancas, algunas de las cuales son muy profundas. Son también abundantes las depresiones circulares, cuencas profundas o joyas típicas, limitadas por abruptos cantiles, largas y afiladas crestas o picos elevados, en cuyos llanos abunda en pedacearía las rocas en talud, presentándose valles o llanuras muy pequeñas que bordean los lagos Tenepachunihuaya mejor conocida como Zempoala, Tonatiahua, Ocoyotongo y Quila; aproximadamente a 6 Km. al Noroeste del lago Zempoala, el terreno se hace más plano en una angosta faja, que comunica posteriormente con un valle grande, situado entre el cerro de la doncella y el lago de Quila. (Sosa, 1935)
 

EDAFOLOGÍA
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Según Etchevers (1985) el tipo de suelos dominantes en la región son los andosoles, derivados de material volcánico reciente, con alta capacidad de retener agua, nutrientes, alta tendencia a erosionarse y fijar fósforo. Los suelos contienen 10% de materia orgánica en zonas donde la capa herbácea no ha sido alterada. El mapa de suelos para la región (SPP 1987) señala que el tipo de suelo para la zona tiene una fase lítica lo que significa que las rocas están de 10 a 50 cm.
 

CLIMA
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En el área predomina el tipo climático C(w2)(w), es decir el más húmedo de los templados subhúmedos con lluvias en verano, cociente de P/T mayor a 55 y un porcentaje de lluvia invernal menor de 5% de la anual, temperatura media anual entre 12 y 18 oC, la del mes más frío entre -3 y los 18 oC y la del mes más caliente mayor a 6.5 oC (García 1988).
 
 

PROBLEMATICA
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Desde 1945, San Juan Atzingo inició su gestión para obtener su Reconocimiento y Titulación de Bienes Comunales y a partir de 1961 su lucha con Ocuilán de Arteaga por defender las más de 25 mil has. que le corresponden a San Juan Atzingo y que indebidamente Ocuilán de Arteaga obtuvo una Resolución Presidencial de Reconocimiento y Titulación de Bienes Comunales incluyendo las Tierras de San Juan Atzingo; lo anterior a provocado una larga historia de enfrentamientos debido a dicha Resolución y posteriormente una sentencia del Tribunal Unitario Agrario No. 9 dictada a favor de Ocuilán de Arteaga, pasando por alto la ejecutoria de la H. Suprema Corte de Justicia de la Nación en la que resuelve que San Juan Atzingo es colindante de Ocuilán de Arteaga, e ignorando la Resolución de la Secretaría de la Reforma Agraria dictada a través del Cuerpo Consultivo Agrario en la que San Juan Atzingo se le reconocen unas 25,613 has. y a pesar de que siempre se ha presentado el Título Primordial de 1952.

Una de la consecuencias de lo anterior es la destrucción de los bosques actividad que se ha incrementado en los últimos años y que actualmente solo se dan paliativos a este problema de parte del autoridad y que lamentablemente se traduce en un factor que puede condicionar de manera negativa la operación de un proyecto turístico ante la falta de garantías de seguridad en la zona y la mala imagen, que seria contradictoria a los objetivos del proyecto.